27 mayo, 2020
Manuel Lino González (54 artículos)
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La indiscreta apuesta de Corea del Sur

Para combatir la pandemia, el país ha dado a conocer públicamente y en tiempo real la localización de las personas contagiadas, pero no ha impuesto medidas de confinamiento, y parece dar buenos resultados

La estrategia de Corea del Sur para combatir a Covid-19 ha sido alabada desde el inicio de la pandemia por el seguimiento que ha hecho del virus a través de la realización de pruebas masivas y generalizadas y por el rastreo de contactos; muchas menos alabanzas recibe por la que pudiera ser, en estos momentos la parte más rentable, en términos de salud y economía, de su estrategia: la publicación de información de la localización de las personas que han dado positivo en las pruebas de detección del virus SARS-CoV-2. 

En las ciudades coreanas no se implementaron restricciones de aislamiento social; en cambio, se ha estado proporcionando, en tiempo real a través de mensajes de texto o apps, información sobre las personas que han dado positivo al SARS-CoV-2. 

Según un estudio realizado por investigadores de las universidades de California en San Diego, Estatal de Pensilvania y de Chicago, estas medidas están resultando más efectivas para reducir contagios y muertes que el confinamiento obligatorio en casa.

TAL VEZ TE INTERESE LEER: “Del A(H1N1) al Covid-19, ¿aprendimos algo?“, donde platicamos sobre la estrategia de Singapur ante pandemia, la cual fue desarrollada después de la amenaza de la influenza en 2009.

La capital de Corea del Sur, Seúl, que tiene casi 10 millones de habitantes y es una de las ciudades más densamente pobladas del mundo, tenía hasta el 22 de mayo 758 casos confirmados y tres muertes.

A nivel país, se puede hacer una comparación con Estados Unidos, ya que en ambos el inicio del brote ocurrió e 13 de enero; para el 22 de mayo, Corea del Sur, que desde el inicio del brote arrancó con su estrategia, tenía 11,142 personas infectadas y Estados Unidos tenía 1.6 millones

El estudio cruza datos detallados del tráfico peatonal con la información que se hizo pública sobre la ubicación de las personas infectadas, y se puede apreciar cómo había más probabilidades de que la gente fuera a los distritos con menos casos confirmados y viceversa. “Este patrón es particularmente pronunciado durante los fines de semana y entre los mayores de 60 años”, dice Munseob Lee, coautor del estudio. 

Otros costos para Corea del Sur

Después del brote de MERS en 2015, cambiaron significativamente las leyes en Corea del Sur y, en caso de una emergencia de salud nacional, permiten a las autoridades de prevención y control de enfermedades a use datos de GPS, imágenes de cámaras de vigilancia y transacciones con tarjeta de crédito para recrear la ruta de las personas infectadas en tiempo real.

Los investigadores calculan que si se mantiene por los próximos dos años esta estrategia, Corea del Sur tendría 925 mil casos acumulados y 17 mil muertes y una disminución del 1.2 por ciento del PIB, y hacen una proyección de lo que implicaría imponer medidas de confinamiento que dieran el mismo número de infectados, el resultado es que las pérdidas económicas aumentan del 1.2 al 1.6 por ciento del PIB y que habría más muertes (21 mil) en especial de mayores de 60 años que además verían sus propias economías doblemente afectadas.

En Corea del Sur, el impacto de la pandemia condujo a una caída del 1.4 por ciento en el PIB real en el primer trimestre de 2020; sin embargo, la disminución fue mucho menor que la caída del 9.8 por ciento en China, que impuso bloqueos generales en diversas partes del país.

TAL VEZ TE INTERESE LEER: “Personas asintomáticas, talón de Aquiles de la estrategia” y Pocas pruebas, riesgo para adultos mayores ante Covid-19“, dos notas donde se explica la necesidad de hacer pruebas de manera masiva, y “Podrían hacer lotes de 19,200 pruebas de una sola vez” sobre un invento mexicano que permitiría hacerlas.

Manuel Lino González

Manuel Lino González

Estudié biología, música y creación literaria. Encontré trabajo como periodista. Estaba en contacto con todo lo que me entusiasmaba y, sin embargo, algo me faltaba. Entonces me di cuenta de que no me gustaban las paredes, fueran las del periódico o las que decidimos que existen entre periodismo y literatura, entre artes y ciencias, entre público y creadores, entre amigos y enemigos… Ahora estoy en una publicación donde, si no las derrumbamos, al menos vamos a explorar qué tan sólidas son. Se llama Los Intangibles. @ManuelLino_ manuel.lino@losintangibles.com