La UNAM se apresuró a promover un reconocimiento a la mamá de Claudia Sheinbaum, pero pasó por alto a una multitud de otros investigadores
El pasado 6 de junio, por medio de un tuit en X, la UNAM dio a conocer que la madre de la presidenta Claudia Sheinbaum, la doctora Annie Pardo Semo, había sido “reconocida como la número uno en biología molecular en México, en el ranking 2025 de Research.com”. Esta información fue retomada y destacada por diversos medios nacionales.
Sin embargo, quienes se encargan de las redes sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México no mencionaron a las otras personas, más de cien, dedicadas a la investigación científica en la UNAM que también aparecen en el ranking y que, en muchos casos, igual que Pardo, lo encabezan en sus respectivas disciplinas.
Otra omisión de quienes manejan la “Cuenta Oficial de la Universidad Nacional Autónoma de México. ‘UNAM, nuestra gran Universidad’” en X fue la posición que tiene la propia UNAM en el ranking de universidades de Research.com: es la 375 del mundo.
Esta posición, aunque no sea de las primeras cien, es muy notable, ya que, de los países latinoamericanos, sólo Brasil tiene una universidad mejor posicionada en el ranking, la de Sao Paulo, que es la 144 del mundo. Además, sólo Argentina, Chile y Uruguay tienen también universidades en el ranking.
Annie Pardo y las comunidades rankeadas
Una omisión más de la UNAM, tanto en el citado tuit como en los días posteriores pues no ha agregado más información, fue no reconocer, además de a las personas a las comunidades académicas que le dan lugar en el ranking. De hecho, hay 10 disciplinas en que la UNAM como universidad tiene una mejor posición que la 375, incluyendo la Biología molecular.
El ranking de Research.com se elabora en 26 disciplinas científicas, y la UNAM aparece, en distintas posiciones, en 19 de ellas; la más alta es la posición 59, en Ecología y Evolución, disciplina en la que Research.com reconoce a 36 personas que hacen investigación en México, de las cuales 26 trabajan en la UNAM.

No sólo eso, los investigadores e investigadoras de la UNAM ocupan los primeros 21 lugares del área de Ecología y Evolución, salvo el segundo, que es para Martin Heil del Instituto Politécnico Nacional. Cabe destacar a los unamitas Miguel Martínez Ramos (primer lugar), Patricia Balvanera (tercero), Omar Masera (cuarto) y Juan J. Morrone (quinto).
La segunda mejor posición de la UNAM a nivel global es la 120, en Ciencias de la Tierra, gracias a una comunidad de 18 personas (del total de 25 que se dedican a esta disciplina en el país). En los primeros lugares están John Duncan Keppie, Shri Krishna Singh, Surendra P. Verma, José Luis Macías y Luca Ferrari, todos de la UNAM.
Mención aparte le hubieran merecido a la UNAM sus comunidades dedicadas a las disciplinas de Ciencia animal y veterinaria y de Física, ya que, como se puede en la tabla, con sólo cinco y seis personas respectivamente le dan a la Universidad dos posiciones 121 en el ranking global. Otras comunidades relevantes de la UNAM son las de Neurociencias, Ciencias ambientales, Microbiología, Inmunología y Biología y bioquímica.
Mención aparte, aquí sí, se merece Annie Pardo, ya que a pesar de ser la única persona de México rankeada en la disciplina de Biología molecular, le da a la UNAM la posición 323 en esa disciplina. Sin embargo, en lo personal, Pardo tiene la posición 1,163 a nivel mundial.
Otras universidades
En 2025, después de un “error” que trató de recortar el presupuesto a la UNAM, ésta recibirá del Gobierno Federal 52 mil 183 millones de pesos, lo cual es superior a lo que reciben algunos estados de la República, más del doble de lo que recibirá el Instituto Politécnico Nacional (IPN), más de cinco veces lo que recibirá la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y mucho más que cualquier otra universidad pública del país. Aun así, no todos los reconocimientos de Research.com para instituciones mexicanas son para la Universidad Nacional.
Por ejemplo, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) tiene dos primeros lugares, uno en el área de Ciencia animal y veterinaria, para Abdelfattah Salem; el otro primer lugar es para Harry W. Richardson, en Economía y Finanzas. Con esto la UAEM aparece en el lugar 12 en México.

Además, si se considera de manera individual a quienes, desde México, tienen las posiciones más elevadas a nivel internacional, de los primeros cinco lugares sólo uno está ocupado por una persona de la UNAM, María Elena Medina-Mora, quien es la número uno en México en Ciencias sociales y humanidades y la 249 en esa área a nivel internacional.
En la lista destaca enormemente el personal adscrito al Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), donde no sólo está José Crossa como el científico de México de más alto ranking a nivel internacional, sino que también hacen investigación ahí Ravi P. Singh y Matthew P. Reynolds, quienes tienen las posiciones 46 y 50 del mundo en Ciencia de plantas y agronomía.
De las 39 personas rankeadas en Ciencia de plantas y agronomía en México, 28 trabajan en el CIMMYT y se ubican en 12 de las primeras 15 posiciones. Las únicas excepciones son En Tao Wang y Luc Dendooven, del IPN, en las posiciones séptima y décima, respectivamente, y José López-Bucio, de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, en la 15va.
A nivel individual destaca José Francisco Gómez-Aguilar, del Tecnológico Nacional de México, quien está en tres listas. Una por ser el mexicano más destacado en el área de Matemáticas, con la posición 233 a nivel global; también aparece en el ranking como el más relevante en Ingeniería y tecnología, y es el mexicano más destacado en la lista de Estrellas en ascenso con la posición 141 global.
El otro mexicano entre las Estrellas en ascenso es Diego Oliva, de la Universidad de Guadalajara, quien ocupa la quinta posición en el país en Ciencias de la computación y, de acuerdo con la metodología de Research, es el científico más destacado de su universidad.
¿Errores? de la medición
Es importante mencionar que el ranking de Research.com no es una selección arbitraria ni el resultado de la evaluación de un jurado, sino el resultado de un conjunto de métricas como el número de publicaciones, el número de citas que éstas han tenido y el D-index, que es como el H-index, que mide el impacto de las publicaciones, pero por disciplina.
Además, los responsables del sitio aseguran que hay una evaluación cualitativa; sin embargo, en esta última parece haber algunos errores de apreciación.
Por ejemplo, la citada María Elena Medina Mora es psicóloga de formación y recientemente fue directora del Instituto Nacional de Psiquiatría (2008-2018) y de la Facultad de Psicología de la UNAM (2020-2024). Pero Research la considera la científica más destacada de México en el área de Ciencias sociales y humanidades (pero no se le concede el Research Leader Award); mientras que en Psicología destaca únicamente a Víctor Corral-Verdugo de la Universidad de Sonora.

En el caso de Annie Pardo parece haber ocurrido algo similar. Una búsqueda en su perfil de Researchgate, al que se tiene que recurrir pues desafortunadamente Research.com no incluye sus investigaciones ni sus líneas de estudio, muestra que al menos en sus últimas investigaciones utiliza la Biología molecular como herramienta para el estudio de la fibrosis pulmonar y no como objeto de estudio en sí.
De hecho, Research enlista la red de colaboraciones de Pardo, y en primer lugar está el mexicano Moisés Selman, quien también figura en el ranking pero en el rubro de Medicina, en el que a pesar de ser el mexicano más destacado, y con indicadores muy superiores a los de Pardo, tiene la posición global 4 mil 525.
Un dato curioso es que Selman, a pesar de su alta posición en la investigación hecha en México y de su H-index (el tercero más alto de México), no tiene ni un Research Leader Award (premio de investigador líder), mismo que sí tienen otros con menores indicadores en los cuatro años que tienen de existencia el ranking.
La investigación médica es una práctica frecuente para quienes hacen biología molecular. De hecho, Michael Karin, de la Universidad de California en San Diego y quien está en primer lugar global del ranking en Biología molecular, tiene entre sus principales temas la investigación del cáncer y la inmunología, que son puramente médicos; además de la biología celular, la biología molecular y la transducción de señales.
Por último, aunque podría escribirse mucho más a partir de los datos de Research, se puede destacar que quien es reconocido, por la propia comunidad nacional, como el ecólogo más importante de México, José Sarukhan, está en el ranking de Research en la disciplina de Ciencias ambientales, donde ocupa los lugares 11 de México y 7 mil 183 mundial.
Epílogo personal
Quiero aclarar que este análisis no pretende en ningún momento demeritar el trabajo de Annie Pardo, ni de ninguna de las personas rankeados en Research, ni al sitio mismo. Al contrario, me hubiera gustado destacar a más personas en esta nota que ya es demasiado larga. Pero sí creo importante señalar el error que cometió la UNAM al destacar únicamente a una de esas personas por lo que parecen motivos meramente políticos y no académicos.
En ese sentido, la Facultad de Ciencias de la UNAM, de la que Annie Pardo es profesora emérita, además de retuitear el 6 de junio el post de @UNAM_MX, reconoció el 11 de junio a las otras personas incluidas por Research.com como parte de los Mejores Científicos 2025 del mundo, a saber Carlos Rosas Vázquez en Biología bioquímica, Jorge Arturo Meave en ecología y evolución y Juan José Morrone Lupi en la misma área.
Por su parte, la Facultad de Medicina, hizo lo propio con Medina Mora y el Instituto de Física reconoció a Arturo Menchaca Rocha y a Xim Bokhini. Quizá otras dependencias de la UNAM hayan reconocido a su personal dedicado a la investigación, pero sería bueno que @biomedicasunam, @icnunam, @ibtunam y otras dependencias de la UNAM echaran una mirada al ranking, tienen mucho que presumir y reconocer.
