Se descubre que las orcas usan tallos de algas marinas como herramientas para acicalarse unas a otras sin distinción de edad o sexo
Según un reporte de la investigación, publicado el 23 de junio en la revista Current Biology , es usual que las orcas (Orcinus orca ater) utilicen tallos de alga marina para acicalarse unas a otras. Es la primera vez que se encuentra que las orcas usan herramientas en un contexto no alimentario, pero la gran pregunta es si la conducta observada es una muestra de afecto o sólo un acto “mecánico” y automático de socialización.
Cómo usan herramientas las orcas
La recién descubierta conducta de las también llamadas ballenas asesinas es sencilla: primero, cortan a mordidas los grandes tallos del alga marina Nereocystis luetkeana; después, con un trozo del alga en la boca, una orca se acerca a otra, voltea el tallo sobre su rostro “y presiona su cabeza y el alga contra el flanco de su pareja. Ambas ballenas maniobran para mantener el alga entre ellas mientras la hacen rodar sobre sus cuerpos”, se señala en el reporte.
Durante el contacto, que dura en promedio 32 segundos, las orcas “giran y retuercen sus cuerpos adoptando a menudo una postura exagerada en forma de S”, añade el equipo del Centro de Investigación de Ballenas de Estados Unidos (CWR por su sigla en inglés) y la Universidad de Exeter en Reino Unido que hizo las observaciones.

Es usual que las orcas y otros cetáceos cubran sus propios cuerpos con algas Nereocystis, un comportamiento denominado kelping, pues el nombre común de las algas de este tipo es kelp en inglés (y quelpos en español). Así que el equipo denominó allokelping (o alokelping) al comportamiento recién descrito, pues el prefijo “alo” significa “otro”, en contraposición con “auto” o “propio”.
La investigación documentó 30 episodios de alokelping a lo largo de ocho de los 12 días que estuvieron observando, por medio de un dron, a una población de orcas en peligro de extinción en el sur del Mar de los Salish, en el Océano Pacífico entre la provincia canadiense Columbia Británica y Washington, en Estados Unidos.
Además, encontraron que estas orcas practican el alokelping sin distinción de edad o sexo, y que al interrumpirse el contacto, las ballenas suelen reiniciarlo, a menudo intercambiando el papel que tiene cada uno de los integrantes de la pareja.
El equipo de investigación considera que esta conducta muy posiblemente fortalece los lazos sociales y promueve la salud de la piel de los integrantes de la manada, pero siempre cabe preguntarse si habrá algo más, si esta es una acción meramente utilitaria o si habrá… cariño de por medio.
Un epílogo
En sentido estricto, no se puede suponer que el alokelping sea una muestra de cariño, por más que así nos lo diga nuestra subjetiva (otro día hablaremos de eso); pero tampoco se puede suponer que esta conducta sea común entre las orcas de todo el mundo, pues las del Mar de los Salish “representan una población genética, ecológica y culturalmente distinta”, afirma en un comunicado Michael Weiss, investigador del CWR.
Por otra parte, a Weiss le parece “sorprendente” que este comportamiento se haya descubierto hasta ahora en una población que ha estado en observación casi 50 años. “Para mí, esto demuestra no solo el poder de los nuevos métodos de observación, sino también cuánto tenemos aún que aprender sobre estos animales”, concluye.
