Cada noche, el Observatorio Vera Rubin recopilará unos 20 terabytes de datos; al cabo de una década serán más de 500 petabytes.
Hace unos días, el Observatorio Vera Rubin dio a conocer las primeras imágenes de su misión: escanear todo el cielo del hemisferio sur tomando mil fotografías de alta definición con seis filtros de color cada tres noches durante los próximos 10 años. Será por decirlo de alguna manera, poner al Universo en evidencia… o en una película.
Esta misión, así como las características particulares del telescopio y la cámara del Observatorio Vera Rubin hacen que la comunidad astronómica, como han dado a conocer diversos medios esta semana, considere que inicia ”una nueva era de la exploración cósmica”.
Los números del Observatorio Vera Rubin
Las fotografías del Vera Rubin serán hechas con la cámara digital más grande jamás construida, ya que tiene 3200 megapíxeles. Para desplegar cada una de estas imágenes en tamaño completo se necesitaría una pared de 378 pantallas de televisión 4K de ultra alta definición.

Cada foto captura una porción del cielo equivalente a 40 lunas llenas con una sensibilidad que permite detectar objetos 100 millones de veces más tenues que los visibles a simple vista.
Cada noche, el Observatorio Rubin recopilará alrededor de 20 terabytes de datos, capturando imágenes de todo mapa estelar cada pocos días. Se espera que el estudio completo produzca, al cado una década, más de 500 petabytes de datos, el equivalente a medio millón de películas de Hollywood en 4K. El resultado será un vasto conjunto de datos con observaciones de 30 mil millones de estrellas, galaxias, asteroides y otros objetos celestes.
Vera Rubin vs James Webb
Actualmente hay 25 telescopios espaciales en distintas órbitas en torno a la Tierra, que tienen la ventaja de poder tomar sus imágenes sin los problemas que causan la atmósfera y la contaminación, el más poderoso es el James Webb de la NASA, que fue lanzado en diciembre de 2021 y del que también se dijo que iniciaría una nueva era de la cosmología.
Sin embargo, la observación terrestre sigue siendo esencial para documentar el Universo en su totalidad, pues los instrumentos terrestres, más grandes y sensibles, producen exposiciones de mayor precisión, y pueden repararse y mejorarse con herramientas cada vez más eficientes.
Además, los telescopios terrestres registran mayores volúmenes de datos que los espaciales, ya que la descarga remota de datos desde estos últimos sigue siendo un proceso complejo. En el caso del Observatorio Vera C. Rubin, los datos serán procesados en, por ejemplo, las universidades de Southampton y Durham en Reino Unido , Macquarie y Swinburne en Australia, y el Centro Computacional IN2P3, que incluye casi una decena de universidades en Francia, entre otras.

Epílogo
Si fuera una contienda, en lo personal, declararía que el Observatorio Vera Rubin le gana al James Webb, por lo ya dicho, pero también porque prefiero que, antes que a un importante administrador de la NASA, se honre a la astrónoma que en 1978, junto con Kent Ford, descubrió que las estrellas en galaxias cercanas no se movían como se esperaba y propuso la existencia de la materia oscura para explicarlo…
Falta ver si esa hipótesis no termina siendo descartada por el propio Observatorio Vera Rubin.
