Una investigación en la cueva de Tinshemet, ubicada en la zona central de lo que actualmente es Israel, no sólo encontró uno de los primeros entierros humanos deliberados, sino que descubrió evidencia de que probablemente se realizó, si no en colaboración directa, sí en contacto cercano con los neandertales.
Gracias a los hallazgos de Tinshemet, en donde se encontraron cuerpos humanos acomodados en posición fetal en fosas y una multitud de objetos cuya presencia sólo pueden explicarse como parte de ceremonias o rituales, sabemos que los entierros deliberados y las costumbres funerarias comenzaron a aparecer hace unos 110 mil años en Israel por primera vez en el mundo.
De acuerdo con el reporte de la investigación, publicado en la revista Nature Human Behaviour en mayo de este año, los hallazgos de estos entierros coinciden con lo que se ha encontrado en otros yacimientos de la región que datan del Paleolítico Medio, que tienen una tecnología lítica similar, una mayor dependencia de la caza mayor (ungulados) y una gama de comportamientos socialmente elaborados, que incluyen el enterramiento humano intencional y el uso de ocre en contextos funerarios.
En una visita que hizo la Associated Press al sitio en este mes de julio, Yossi Zaidner, profesor investigador en la Universidad Hebrea de Jerusalén y uno de los directores de la excavación de Tinshemet, comentó que en el sitio ocurrió toda una revolución, ya que fue la primera vez que comenzamos a comportarnos de esa manera compleja que no estaba relacionada con la comida y la supervivencia.

¿Y los neandertales?
El origen de los seres humanos (Homo sapiens) se sitúa hace unos 300 mil años en la parte sur de África; sin embargo el primer entierro deliberado en ese continente reportado hasta ahora, en mayo de 2021 en la revista Nature, tiene alrededor de 78 mil años.
Habría que descontar que también en África se ubicaron restos de individuos de la especie Homo nalediı con una antigüedad de alrededor de 250 mil años. No habría que descontarlo porque no sea del H sapiens sino porque para algunos arqueólogos se trata de un entierro deliberado, pero no sucede lo mismo con todos los especialistas en el tema.
Sin embargo, ubicar el primer entierro deliberado humano puede depender de si consideramos como humanos sólo a los Homo sapiens o si incluimos en la categoría a cualquier especie del género Homo, de las cuales había bastantes hasta hace unos pocos cientos de miles de años.
Pero en la cueva de Tinshemet hay “evidencia contundente” de que el H. sapiens de la región y seres humanos “de tipo neandertal”, se señala en un comjunicado de prensa sin usar el nombre de H. neanderthalensis:
“… no solo coexistieron, sino que también compartieron aspectos de la vida cotidiana, la tecnología y las costumbres funerarias”.
La región de Levante durante el paleolítica medio tenía presencia humana de diversos tipos. En Nesher Ramla, una cueva ubicada a unos 10 kilómetros de Tinshemet y otro de los primeros entierros identificados, se han encontrado “fósiles arcaicos de tipo neandertal”, según el reporte de investigación.
También señala que los homínidos que habitaban y hacían sus propios entierros en las cuevas de Skhul y Qafzeh, más alejadas pero contemporáneas del Paleolítico Medio, “se han considerado de diversas maneras como poblaciones variables de H. sapiens arcaico, tipos humanos distintos o híbridos”.
Marion Prévost, codirectora de la investigación y profesora también en la Universidad Hebrea de Jerusalén señala en el comunicado que en la época, “las mejoras climáticas aumentaron la capacidad de carga de la región, lo que condujo a la expansión demográfica y a la intensificación del contacto entre diferentes taxones (especies) de Homo”.
Zaidner por su parte describe a Israel del Paleolítico Medio como un “crisol de culturas” donde diferentes grupos humanos se encontraron, interactuaron y evolucionaron juntos. “Nuestros datos muestran que las conexiones humanas y las interacciones poblacionales han sido fundamentales para impulsar las innovaciones culturales y tecnológicas a lo largo de la historia”, explica.
